Una alianza duradera
Las relaciones entre Argentina y Australia abarcan más de seis décadas y han evolucionado desde el establecimiento de embajadas a comienzos de la década de 1960 –tras la formalización del vínculo diplomático en diciembre de 1959– hasta convertirse en una alianza madura sustentada en el diálogo político, el intercambio económico y los lazos culturales. Los vínculos se fortalecieron gracias a intercambios diplomáticos de alto nivel a lo largo de los años, incluyendo históricas visitas presidenciales de Raúl Alfonsín (1986) –la primera visita realizada por un jefe de Estado latinoamericano a Australia– y Carlos Menem (1998), así como una visita más reciente a Argentina del ex Primer Ministro australiano, Scott Morrison, durante la presidencia argentina del G20, en 2018.
Ambos países son socios en el ámbito internacional, cooperando en una amplia gama de temas, que van desde el comercio internacional hasta el desarme y la gestión pacífica de la Antártida. Como signatarios originales del Tratado Antártico, comparten responsabilidades en materia de protección ambiental en los espacios marítimos circundantes y colaboran en programas de investigación científica que promueven el conocimiento sobre el cambio climático y la preservación de los ecosistemas de la región. Cabe destacar que ambos países albergan las dos principales organizaciones antárticas: la Secretaría del Tratado Antártico en Buenos Aires (http://www.ats.aq) y la Secretaría Ejecutiva de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos en Hobart (https://www.ccamlr.org/es/).
Trabajan conjuntamente, además, en numerosos foros multilaterales, entre ellos las Naciones Unidas, el G20, la Organización Mundial del Comercio (OMC) —particularmente a través del Grupo Cairns de países agrícolas comprometidos con un comercio justo— y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), entre otros.
Estos cimientos diplomáticos respaldan la cooperación en múltiples sectores como comercio, ciencia y tecnología, educación, minería y energía nuclear, sustentada por más de veinte acuerdos bilaterales que abarcan desde la protección de inversiones hasta la cooperación nuclear. Se destacan:
* Acuerdo de promoción y protección de inversiones (1997)
* Acuerdo para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal (1999)
* Acuerdo de cooperación en los usos pacíficos de la energía nuclear (2005)
* Memorando de Entendimiento sobre visas de vacaciones y trabajo (2012)
* Memorando de Entendimiento sobre cooperación en el campo de la educación, la investigación y la formación técnico-profesional (2017)
Una asociación económica dinámica
Aunque en cierta medida competidores naturales, Argentina y Australia mantienen una relación económica dinámica caracterizada por importantes inversiones y colaboración en sectores clave. Como dos importantes naciones agrícolas y ricas en recursos del hemisferio sur, aúnan esfuerzos para impulsar la innovación y las oportunidades en los mercados globales en estos sectores. También, continúan profundizando vínculos económicos en sectores complementarios como el agroalimentario, la transición energética y minerales críticos, así como en tecnología e innovación. La presencia destacada de empresas australianas en el sector minero argentino refleja una creciente confianza en la cooperación económica bilateral, con proyectos de gran envergadura que contribuyen al desarrollo de los recursos minerales de Argentina.
Cabe resaltar el emblemático proyecto de cooperación tecnológica que muestra esta asociación: la contribución de la empresa argentina INVAP (https://www.invap.com.ar/) a la construcción y operación del reactor nuclear de investigación OPAL en las instalaciones de la Organización Australiana de Ciencia y Tecnología Nuclear (ANSTO) en Lucas Heights, estado de New South Wales.
Un vínculo forjado por personas
La relación entre Argentina y Australia se define por profundos y crecientes lazos entre sus pueblos. Nuestra identidad compartida como naciones del hemisferio sur y receptoras de flujos de inmigración ha generado una conexión única, creando un puente vibrante de cultura, turismo y educación. A lo largo de las décadas —especialmente en los años ‘60 y ‘70— Australia ha acogido a un número significativo de migrantes argentinos cuyas familias se han asentado en todo el país. Aunque hoy consideran Australia su hogar, mantienen firmes vínculos con sus raíces.
El acuerdo de Visas de Vacaciones y Trabajo, en vigor desde 2012, permite que un número creciente de argentinos viva la experiencia de recorrer y trabajar en Australia, al tiempo que ofrece oportunidades similares para los australianos en Argentina. Asimismo, Australia ha recibido a numerosos profesionales de distintas áreas que han prosperado gracias a su esfuerzo y experiencia, convirtiéndose en un valioso puente entre ambas naciones.
Estas conexiones se reflejan en nuestras comunidades. Según el Censo australiano de 2021, cerca de 18.000 residentes en Australia nacieron en Argentina y más de 15.700 se identifican como descendientes de argentinos. Estos números se complementan con trabajadores, estudiantes y turistas, totalizando hoy alrededor de 40.000 residentes. Esta vibrante y apasionada diáspora contribuye de forma significativa al entramado multicultural de Australia.
Nos encontramos ante dos naciones y comunidades que comparten el amor por las vastas extensiones de sus territorios y la vida al aire libre, valoran la amistad y sienten una gran pasión por los deportes, lo que ha dado lugar a memorables rivalidades en rugby, hockey, tenis y fútbol.
